LA ILUSIÓN
LA ILUSIÓN
Hoy quisiera hablar de la ilusión, aquello con lo que nos levantamos cada día, esperando que algo maravilloso nos ocurra. Y esa ilusión es algo que no deberíamos perder nunca. Lo digo como persona que en muchos aspectos de su vida lo ha pasado mal. Hoy en día puedo decir que soy muy feliz. Sólo hay algo que me pueda quitar el sueño, y es la situación económica que estoy viviendo actualmente. A pesar de ello, cada día me levanto con la ilusión de que hoy será un día maravilloso, miro a mi marido, dormido en la cama, y me doy cuenta de la grandísima suerte que tengo. No tendré dinero, me costará poder comprar comida a fin de mes, pero tengo lo más importante de la vida, mucho amor. El amor que te da la familia y los buenos amigos. El amor que me da mi marido, que dan mis padres, mis abuelitas, mis tíos, mi suegro, mis cuñados y esos amigos tan especiales que gracias a Dios tengo. Uno de ellos me cuida desde lo más alto.
Esa ilusión hace que me levante con energía, con fuerza, con ganas de enfrentar el día con mucha alegría. Es más, me hace plantearme cosas que en mi situación, y en otro momento, no me habría planteado. Los que me conocen bien, saben a que me refiero.
He querido haceros partícipes de mis sentimientos, con la idea de que nunca perdáis la ilusión. La mayor ilusión que hay en el mundo, es la que tienen los niños. Pues bien, sigamos siendo niños. En mi interior, hay una niña grande, aunque con el conocimiento de los problemas que existen en la vida. No obstante, sigo siendo la niña alegre y un poca loca que siempre he sido. Es más, diría yo que soy más niña ahora que cuando era pequeña. Curioso, ¿verdad?
Y es que cada día doy gracias por todo lo que tengo, que aunque parezca mentira, es mucho.
Lo único que os puedo aconsejar, es que nunca perdáis la ilusión. Que siempre penséis que algo magnífico está por llegar, y que más tarde o más temprano, vendrá.
Os deseo lo mejor que os pueda ofrecer la vida.
Hoy quisiera hablar de la ilusión, aquello con lo que nos levantamos cada día, esperando que algo maravilloso nos ocurra. Y esa ilusión es algo que no deberíamos perder nunca. Lo digo como persona que en muchos aspectos de su vida lo ha pasado mal. Hoy en día puedo decir que soy muy feliz. Sólo hay algo que me pueda quitar el sueño, y es la situación económica que estoy viviendo actualmente. A pesar de ello, cada día me levanto con la ilusión de que hoy será un día maravilloso, miro a mi marido, dormido en la cama, y me doy cuenta de la grandísima suerte que tengo. No tendré dinero, me costará poder comprar comida a fin de mes, pero tengo lo más importante de la vida, mucho amor. El amor que te da la familia y los buenos amigos. El amor que me da mi marido, que dan mis padres, mis abuelitas, mis tíos, mi suegro, mis cuñados y esos amigos tan especiales que gracias a Dios tengo. Uno de ellos me cuida desde lo más alto.
Esa ilusión hace que me levante con energía, con fuerza, con ganas de enfrentar el día con mucha alegría. Es más, me hace plantearme cosas que en mi situación, y en otro momento, no me habría planteado. Los que me conocen bien, saben a que me refiero.
He querido haceros partícipes de mis sentimientos, con la idea de que nunca perdáis la ilusión. La mayor ilusión que hay en el mundo, es la que tienen los niños. Pues bien, sigamos siendo niños. En mi interior, hay una niña grande, aunque con el conocimiento de los problemas que existen en la vida. No obstante, sigo siendo la niña alegre y un poca loca que siempre he sido. Es más, diría yo que soy más niña ahora que cuando era pequeña. Curioso, ¿verdad?
Y es que cada día doy gracias por todo lo que tengo, que aunque parezca mentira, es mucho.
Lo único que os puedo aconsejar, es que nunca perdáis la ilusión. Que siempre penséis que algo magnífico está por llegar, y que más tarde o más temprano, vendrá.
Os deseo lo mejor que os pueda ofrecer la vida.
Comentarios
Publicar un comentario