CONSERVAR LA AMISTAD

CONSERVAR LA AMISTAD


Es tan difícil saber conservar una amistad... Pues podemos hacerlo muy sencillo. ¿Cómo? Entregando lo mejor de nosotros mismos sin esperar nada a cambio. Porque cuando tienes un amigo dicen que tienes un tesoro. Por eso, y dentro de nuestras posibilidades, tenemos que ofrecerle siempre lo mejor de nosotros mismos. Pero esto significa no tener que esperar recibir lo mismo. Porque la amistad no consiste en esperar recibir, sino en entregar.

He de decir, que yo misma, me he visto muy condicionada en este sentido. Me he llegado a enfadar con algunos amigos porque tras entregarles lo mejor de mí, en momentos duros de mi vida, no he recibido lo mismo y no los he tenido a mi lado.

Doloroso es, por supuesto que sí, pero lo mejor en estos casos, es pararse a hablar y contarles cuáles son nuestros sentimientos. Sin miedo y sin nervios. Que esto no provoque una discusión. Solo hay que abrir nuestro corazón, decir lo que nos ha sucedido, cómo nos hemos sentido. Si este amigo es verdadero, te entenderá.

Y es que existen buenos amigos, y como yo digo, amigos de pastel. Hoy en día, puedo sentirme feliz de rodearme de gente maravillosa. Amigos que están ahí a pesar de las dificultades. Que tratan de ayudarte en los momentos más duros, en los que encuentras un hombro en el que llorar y en los que te puedes apoyar para salir adelante.

He de decir que siempre he tenido personas importantes que me han ayudado. Alejandro, por ejemplo, que en cierto modo, fue el artífice de que hoy en día yo sea tan feliz con mi marido, puesto que él me dio la fuerza necesaria para enfrentarme a quien fuese para casarme.

Y no puedo acabar mi artículo sin mencionar a una persona que me ha ayudado en los últimos tiempos. Que sepas que este artículo va dedicado a tí, Emilia, y que sepas que esto lo lee bastante gente. Gracias por tu apoyo, por tu cariño y por todo lo que nos has ofrecido. Gracias por estar ahí siempre. Que sepas que aquí tienes dos personas que te quieren a tí y a tu familia, a esos pequeños que nos dan alegría cuando los vemos, y a ese grandote al que echamos tantas veces la bronca. Un cariño enorme a tu marido, que ante todo, puedo definir como una gran persona. Esto va por tí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

APRENDE A RELAJARTE